Étape 1 - Preámbulo
Orientación de los captadores solares
En este tutorial, sugerimos que los captadores solares estén orientados directamente hacia el sur, y que o bien formen idealmente un ángulo de inclinación de 60º con el horizonte, o bien estén dispuestos verticalmente en una fachada. La instalación en plano sobre el techo no es adecuada en invierno y provoca sobrecalentamientos en verano (ver más detalles en la fase de instalación).
Inercia térmica
Para aprovechar al máximo la energía solar térmica, conviene minimizar la inercia durante la captación y maximizarla en el almacenamiento o la difusión. Los captadores funcionan aunque haga poco sol si su inercia térmica es baja. El calor se conserva durante mucho tiempo en el acumulador si es grande y está bien aislado.
Los tubos de las parrillas de frigorífico son de poco diámetro (4 mm), por lo que fluye poco volumen de líquido caloportador a través de los captadores. Al tener que calentar solo ese pequeño volumen, se obtiene un valor bajo de inercia térmica, por lo que en cuanto hace un poco de sol se aprovecha el calor y se va rellenando el acumulador con agua caliente. Cuanto mayor sea el diámetro de los tubos, menos eficiente es el sistema, porque será mayor el volumen de líquido y tardará más tiempo en calentarse.
Para que la temperatura en los captadores suba lo más rápido posible, hay que reducir al mínimo posible el espacio comprendido entre aislante y cristal. Hay que llevar al mínimo posible el espesor del captador, pero evitando que la parrilla haga contacto con los dos lados, lo que generaría pérdidas de calor por conducción con otros elementos.
Temperatura
Las temperaturas pueden superar los 150 ºC en el interior del captador, por lo que hay que utilizar material que soporte estas temperaturas, así como la radiación UV. En ningún caso se deben utilizar adhesivos o pinturas que no soporten la radiación ultravioleta. En nuestro caso, utilizamos masilla de PU y pintura acrílica. Para mayor durabilidad, hay que usar también madera local imputrescible.
En las noches de invierno, el interior de los captadores está muy frío. En los días soleados de verano, la diferencia de temperatura hará que los diferentes materiales (aislante, metal, madera, cristal…) se dilaten y ocupen más volumen. El espesor de las juntas tiene que ser suficiente para absorber esta deformación, si no, se despegarán, o lo que es lo mismo, se delaminarán.
Parrilla
Lo ingenioso y particular de estos captadores solares está en el aprovechamiento de las parrillas de frigorífico. ¡Pero cuidado! No vale cualquier parrilla; seamos sensatos. Deben llevar aletas de refrigeración, que hay que pintar de negro (ver foto). Las parrillas no pueden ser de acero galvanizado, porque la pintura no se quedaría en la parte superior. Igualmente, hay algunos frigoríficos que utilizan tubos unidos por hilos de metal. La superficie aparente de estos intercambiadores no es suficiente y no nos sirve para esto.
Las parrillas se tienen que montar en una posición concreta. Las aletas, parecidas a persianas, deben estar en posición perpendicular respecto a los rayos del sol para absorber su calor. Si la luz del sol incide directamente sobre ellas, la parrilla estará en la posición correcta; si pasa entre las rendijas, estarán probablemente al revés.
Consejo: Mira hacia el sol sujetando la parrilla frente a ti; verás que en una posición concreta los rayos arrojan más sombra, mientras que en la opuesta dejan pasar más luz.
Gas refrigerante
El fluido refrigerante que recorre las parrillas de frigorífico afecta al medioambiente, el efecto invernadero y la capa de ozono. Tanto en Francia como en España, es obligatorio recuperarlos, aunque hay algunas consideraciones especiales hasta 2025 para equipos de menos de 3 kg de carga. En conclusión, las instalaciones domésticas (frigoríficos y equipos de climatización) se descargan antes de continuar con el proceso de reutilización o reciclaje, así que podemos abrir el circuito sin mucho cargo de conciencia.
Consejos de seguridad
¡Atención! Fabricar cualquier cosa siempre conlleva riesgos.
La información y los consejos de este tutorial están específicamente referidas a un taller colaborativo, y no son minuciosas ni perfectas. Si no dispones de ciertas herramientas, o no te ves capaz, no dudes en pedir ayuda. Asegúrate de vestir adecuadamente los equipos de protección, de llevar a cabo el bricolaje en espacios abiertos y de no asumir riesgos. Sé precavido, actúa con tranquilidad, sin prisa, y sé cauteloso con las ocurrencias («eso está perfectamente así; seguro que no pasa nada…»).
¡Que se dé bien el trabajo!